Gonzalo García cumple 300 partidos (Foto: La Región)
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Noticia LIGA LEB ORO

Gonzalo García y la composición de una epopeya tricentenaria

4/6/2017 Una llamada desde las entrañas de El Plantío puso sobre su mesa la posibilidad de dar el salto a la Liga LEB Oro y su capacidad trabajo hizo el resto. Así comenzó a fraguarse la trayectoria como primer entrenador de un Gonzalo García de Vitoria que cumplirá en la noche del viernes 300 partidos en una competición que le ha visto levantar un título de Copa Príncipe y celebrar un ascenso a la Liga Endesa.

PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

Contaba con apenas 17 años cuando le tocó dejar atrás una ciudad de Bilbao en la que había madurado como persona y en la que comenzó a engancharse al baloncesto al rebufo de los partidos que llegó a jugar su padre José Antonio en Primera División a las órdenes de Díaz Miguel con la camiseta del Aguilar de Bilbao.

Con Pozuelo de Alarcón como nuevo destino, Gonzalo García de Vitoria decidió pasar al otro lado tomando las riendas como entrenador del equipo del instituto al que acababa de llegar. A partir de ahí todo se sucedió hasta verse, casi sin darse cuenta, en un humilde coche camino de Burgos para emprender su primera aventura como entrenador profesional.

Desde entonces, 299 partidos como primer espada y algo más de 550 adornan un currículum deportivo que alcanzará en la noche del viernes su tercer centenario en una Liga LEB Oro de la que es, por méritos propios, uno de los técnicos más prestigiosos y reconocidos.


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Gonzalo García: “Estos 300 partidos son todo un orgullo”

En el interior del Pazo dos Deportes de Ourense nos encontramos con un Gonzalo García de Vitoria que aprovecha la mañana de miércoles -libre para sus jugadores- para repasar una y otra vez, casi de manera obsesiva, el vídeo del partido disputado por su equipo en la primera vuelta ante el FC Barcelona a la búsqueda del más mínimo detalle que permita a sus jugadores seguir creciendo.

Una situación que no es ni mucho menos fruto de la casualidad ya que en pocas ocasiones podrán encontrar a este técnico de origen vasco lejos de las entrañas del pabellón ourensano.

Obligado a detener su labor por unos minutos aprovechamos para tirar de recuerdos evocando todo aquello que ha rodeado a los 299 encuentros oficiales que redondeará en la noche del próximo sábado en Cáceres con el cumplimiento de su tercer centenario.


Gonzalo, 300 partidos como primer entrenador en la Liga LEB Oro ¡se dice pronto!

 “Se dice pronto pero para mí  es toda una satisfacción ya que supone el haber podido cumplir con el objetivo que me había marcado aquella mañana de viernes en la que me subí al coche para llegar a Burgos y dirigir mi primer entrenamiento. El club me había llamado el miércoles por la noche y, cuando lo comenté con los directivos del Rayet Guadalajara -donde estaba entrenando en Liga EBA- me dijeron que no podía dejar pasar la oportunidad. Preparé todo y salí para Burgos a primera hora aún de noche. Mientras veía el amanecer no dejaba de pensar en lo que me esperaba en esa nueva etapa, había muchas dudas acerca de lo que me iba a encontrar o de cómo iban a salir las cosas pero si algo tenía más que claro es que ya que había llegado hasta ahí el objetivo prioritario no era otro que el de intentar quedarme. Han pasado 300 partidos en una Liga tan dura, competitiva y exigente como esta y… ¡Ahí seguimos! Así que podría decirse que el objetivo  se ha cumplido con creces”.


Una década en la competición y 300 partidos con sólo 3 equipos. ¿Te podríamos catalogar como un hombre de club?

 “Si preguntas a cualquiera de los presidentes de los tres clubes de LEB Oro en los que he estado te dirán que sí y, sinceramente, es lo que más me enorgullece de todo. Siempre he sido un entrenador que ha creído mucho en los proyectos a medio-largo plazo como la mejor fórmula para poder asentarse y crecer en la competición y creo que tanto en Burgos como en Melilla los clubes que dejé tras mi marcha fueron mucho más fuertes en todos los sentidos. Se creció como club, se mejoró a nivel de cantera y se logró una estabilidad económica que ayudó a conseguir resultados”.


Y entremedias una Copa Príncipe en la vitrina personal y un ascenso con Ourense, ¿los dos partidos más especiales de tu carrera?

 “Si hablamos de aquellos partidos que te marcan de una manera especial y lo hacemos por orden cronológico me quedo en primer lugar con el último partido de aquella primera temporada en Burgos para salvarnos contra CB L´Hospitalet. A continuación con dos recuerdos importantes en Melilla como fue la consecución de la Copa Príncipe ante Menorca y, posteriormente, la final por el ascenso que perdimos también contra Menorca y en la que nuestro pabellón se puso en pie desde un minuto antes del final reconociendo al equipo su trabajo con una gran ovación. Y, a partir de ahí, recuerdo con mucho cariño aquel partido contra el Barça para salvarnos del descenso el primer año y, posteriormente el cuarto partido en Lugo por el ascenso al que llegábamos muertos para conseguir salvar ese match-ball. Eso nos llevó a un quinto partido espectacular por todo lo que se vivió en la ciudad con un ascenso increíble”.


Un ascenso en una temporada en la que algunos decían que “en Ourense no había equipo para nada”. ¿Fue esa la principal motivación del equipo?

 “Fue algo que tuvimos que escuchar durante toda la temporada y supuso todo un reto para nosotros el poder luchar contra ellos. Recuerdo como aún incluso la tarde del cuarto partido en Lugo, con todo en nuestra contra, algunos jugadores estaban ya abatidos pensando que no íbamos a tener opciones. Ganamos y, al final del partido pedí a mis ayudantes que nadie se moviera del vestuario hasta que yo no terminara la rueda de prensa. Cuando llegué les miré a la cara y les dije: “Que sea la última vez en vuestra puta vida que alguien os lleva a dudar de vuestras capacidades”. Eso nos cambió por completo y, a pensar de que quedaban 48 horas para el quinto partido vivimos una auténtica revolución, se vendieron 6.000 entradas en pocas horas y el equipo terminó logrando un ascenso muy merecido por todo el trabajo y la entrega que tuvo detrás”.


Hablamos de 300 partidos en LEB Oro como primer entrenador pero si las cuentas no fallan son ya 406 en la competición y más de 550 en las Competiciones FEB… ¿te imaginas un fin de semana de baloncesto?

 “Pues la verdad es que no porque, desde que empecé a entrenar con 18 años, he tenido la suerte de no haber parado ni una sola temporada. Comencé entrenando al equipo de mi instituto, al año siguiente formé un club femenino, poco después el CB Pozuelo y a partir de ahí todo comenzó a sucederse. Mis fines de semana son el baloncesto pero también lo es mi vida y espero tardar muchos años en comprobar lo que supone el estar un fin de semana en casa sin tener que ir a entrenar o sin tener que viajar para jugar un partido”.


Y por si fuera poco, también los veranos porque no han sido pocas tus convocatorias internacionales…

 “Ese ha sido uno de los grandes premios de mi carrera. Aunque siempre he ido como ayudante y nunca como primer entrenador allí he tenido la suerte de disfrutar de una filosofía de trabajo muy parecida a la que siempre he tenido yo como entrenador y por la que el cuerpo técnico es una figura única. En ese camino he disfrutado de dos años con un magnífico entrenador como es Juan Orenga junto al que gané una medalla de plata y otra de oro y he tenido la oportunidad de coincidir con dos grandísimos profesionales como Alejandro Martínez y con Jota Cuspinera. En definitiva, son un montón de experiencias y sensaciones con mucha gente que te aporta y te enseñan a ser más fuerte en tu día a día como entrenador”.


Da la sensación de que has conseguido casi todo lo que te has ido proponiendo durante todos estos años pero… ¿queda alguna espinita por ahí clavada?

 “Evidentemente uno debe ser ambicioso como entrenador y siempre debe querer más. El siguiente reto me gustaría que fuera el poder entrenar en ACB pero a día de hoy soy consciente de que es complicado por el altísimo nivel de los entrenadores y cuerpos técnicos de la competición. La rueda es pequeña y es complicado el poder hacerse un hueco pero espero que al igual que un día llegó la oportunidad de la LEB en algún momento llegue la de la ACB para poder afrontarla con la misma filosofía que aquel día que hice la maleta para irme a Burgos”.


¿Sería muy descabellado el poder pensar en llegar con este Ourense? ¿Se os puede exigir este año?

 “No sé si llegar con Ourense sería el camino más sencillo pero sin duda que sería el más bonito. No podría haber nada mejor que el poder llegar a la Liga Endesa con un equipo en el que has trabajado mucho, con el que te sientes identificado y en el que te ha costado mucho en ganarte el respeto y el cariño de la gente. Poder tener al COB de verdad en ACB sería algo sumamente excepcional pero en una Liga tan igualada como esta y en la que hay plantillas tan buenas y largas va a ser complicado. El reto será ir paso a paso en los playoffs y tratar de ir dando disgustos a nuestros rivales… a partir de ahí, ya se verá”.


Hemos hablado de pasado, de presente… ¡Nos queda el futuro!

 “Pues sí, pero hablar de futuro eso suele ser lo más complicado porque en esto del baloncesto uno nunca sabe qué pasará mañana…”.


Pues fantaseemos entonces. Para un bilbaíno de eso que presumen de serlo pero que no ha entrenado jamás en su tierra… ¿podría ser este un reto de futuro?

 “Ahí has dado con la gran espinita de mi carrera ya que más que un reto sería un sueño. A lo largo de mi carrera he podido entrenar en muchos sitios pero nunca en Bilbao… Allí hay ahora un proyecto excepcional y sería todo un sueño el poder formar algún día parte de él. Este verano hubo un rumor de que podían estar interesados en mí y yo no pude decir nada en casa hasta que la rumorología paró porque para mi padre, que había sido jugador en Bilbao, hubiera supuesto una emoción sumamente grande”.


Mientras tanto, ¿quedamos de nuevo para los 400?

 “Dalo por hecho. Si no pudiera llegar esa oportunidad, que al menos sigamos disfrutando como hasta ahora y que podamos seguir contándolo”.



Trayectoria deportiva - Gonzalo García de Vitoria:

Categorías Inferiores: Atlético Pozuelo y Bto. Pozuelo
2000/01: Univ. Complutense (LEB Plata) - Ayudante
2001/03: Univ. Complutense (LEB Oro) - Ayudante
2003/04: Baloncesto Pozuelo (LEB Plata)
2004/05: ADB Hellín (Liga EBA)
2005/06: Rayet Guadalajara (Liga EBA)
2006/07: Rayet Guadalajara (Liga EBA)
2006/07: Ford Burgos (LEB Oro)
2007/08: Ford Burgos (LEB Oro)
2008/09: Melilla Baloncesto (LEB Oro) - Ayudante
2009/13: Melilla Baloncesto (LEB Oro)
2013/17: Ourense Provincia Termal (LEB Oro)


Trayectoria internacional - Gonzalo García de Vitoria:

2007:
Medalla Plata - Europeo U18M (Eslovenia - Italia)
2008: Séptimo Puesto - Mundial de Mannheim (Alemania)
2008: Quinto Puesto - Europeo U18M (Grecia)
2016: Medalla de Oro - Europeo U20M (Finlandia)