Natxo Lezkano, un seguro en el banquillo (Foto: CBB)
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Noticia LIGA LEB ORO

Cafés Candelas Breogán, una responsabilidad de oro doble

10/2/2016 Portar en el pecho el escudo del CB Breogán supone una gran responsabilidad algo que bien sabe ya tanto su nuevo técnico Natxo Lezkano como una competitiva plantilla no exenta de calidad pese a las dificultados de un verano en el que los gallegos fueron de los últimos en salir al mercado. Pendientes de incorporar una última pieza a su juego interior, los celestes afrontan con ilusión un año en el que cumplirán sus bodas de oro dentro de una LEB Oro en la que volverán a ejercer como uno de sus equipos de referencia.

PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

Nada más y nada menos que 50 años de historia acompañarán al Cafés Candelas Breogán en la tarde del sábado día 1 cuando el conjunto lucense salte a la cancha del Palacio de los Deportes de la Rioja. Un encuentro en el que el azul celeste de sus camisetas brillará con la misma fuerza de siempre para dejar definitivamente atrás un complicado verano en el que el cambio de junta directiva retraso los plazos habituales en lo que a construcción de plantilla se refiere.

Pese a ello, la llegada de todo un técnico de garantías como Natxo Lezkano así como el peso histórico del club gallego facilitó la contratación de algunas de las perlas que se encontraban aún en un mercado que parecía estar esperando de algún modo la inmersión de este histórico conjunto. Auténticas estrellas de la talla de Josep Franch, Salva Arco o Rafa Huertas que suponen todo un lujo para un equipo al que le resta aún la contratación de un referente interior.

De este modo, la entidad presidida desde este mismo verano por Jesús Lázare iniciará un nuevo asalto a una LEB Oro en la que necesitarán tiempo tanto para poder conjuntarse como para adaptarse a la competición, todo ello a la par que el peso histórico de su escudo les convierte de nuevo en favoritos cada vez que se enfunden la camiseta de un club con medio siglo de historia.


Natxo Lezkano, garantía de trabajo para un nuevo camino:

Corrían los últimos días del mes de agosto cuando el Cafés Candelas Breogán anunciaba el nombre del que iba a ser su nuevo entrenador, todo un as en la manga por parte de un Juan Carlos Castro -secretario técnico- que desvelaba la figura de Natxo Lezkano como la de su primer entrenador.

Todo un lujo para una competición que el técnico vasco conoce a la perfección tras las 8 temporadas ininterrumpidas en las que llevó las riendas del Quesos Cerrato Palencia (Oro y Plata) y a la que regresa ahora realmente satisfecho por su fichaje: “El Breogán es uno de esos clubes con nombre propio en la competición, un equipo con muchísima tradición en una ciudad volcada con el baloncesto y al que cualquier entregador estaría orgulloso de poder entrenar. En cuanto me llamaron no tuve realmente muchas dudas ya que cuando los ves desde fueras siempre piensas que sería uno de esos equipos a los que te gustaría poder representar”.

Un deseo que le llevó a cerrar su acuerdo con un equipo en el que sin embargo se encontró con un hándicap importante a la hora de construir una plantilla para la que entraron realmente tarde en el mercado de fichajes. Pese a ello, tanto su presencia en el equipo como el peso del club en la competición ha permitido a los celestes dar forma a un interesante proyecto: “Cuando entras tan tarde al mercado ves seriamente reducido el espectro de jugadores, no tienes mucho donde elegir  ya no por cantidad de hombres disponibles sino por la dificultad de encontrar a gente que tenga experiencia y conozca realmente bien la competición. Tuvimos la fortuna de toparnos con jugadores buenos a los que, por suerte para nosotros, se les había hecho tarde para fichar a la espera de otras opciones y que en otras circunstancias quizá no hubiéramos podido optar a ellos. El poder contar con gente como Salva Arco o Rafa Huertas fue un buen comienzo para una plantilla que hemos ido completando con la idea de hacerla lo más completa posible y para la que aún nos queda la incorporación de un jugador”.



La plantilla del Cafés Candelas, vista por su técnico:


Bases:
Josep Franch y Juan Fernández

Si había un puesto importante para Natxo Lezkano esta temporada ese era el de base. Una línea que el técnico vasco quería tener especialmente cubierta y para la que no dudó el contar con dos jugadores de suma calidad: “Si algo tuvimos claro es que para nosotros este era el puesto más importante del equipo y por ello debíamos de tener a dos jugadores que pudieran ser importantes en la Liga. No queríamos un primer y un segundo base sino que queríamos dos jugadores que pudieran ser titulares y que pudieran llegar incluso a compartir minutos de juego sobre la pista y si de algo estamos convencidos es de que lo hemos conseguido porque son jugadores complementarios y que nos pueden dar mucho ritmo”.

El primero de ellos, un Juan Fernández al que había seguido muy de cerca durante los últimos meses y al que no tardó en convertir en uno de sus primeros fichajes: “Es un jugador al que llevaba siguiendo ya varias temporadas y al que pude ver en directo en Italia a finales del año pasado hablando incluso con él. Cuando propuse su fichaje dio la circunstancia de que Juan Carlos -Castro- también lo conocía y estuvo de acuerdo en intentar traerlo ya que es un jugador que a mí siempre me ha gustado mucho y que ambos creíamos que se podía adaptar bien al equipo. Por el momento nos ha demostrado que es un jugador inteligente, que sabe llevar al equipo y que no va a tener ningún problema a la hora de adaptarse a la competición”.

Un jugador de nivel para una dirección en la que compartirá minutos con un Josep Franch que buscará en Lugo una nueva oportunidad de crecimiento: “Josep es un jugador con muchísimo talento que tuvo que dar un frenazo a su carrera bajando una categoría. El año pasado fue un tanto irregular aunque terminó la temporada muy bien por lo que mi objetivo no es otro que el conseguir que aquí pueda realizar una temporada completa a un gran nivel que le coloque de nuevo en el punto de mira de los equipos ACB”.

 

Aleros: Sergi Quintela, Salva Arco, Rafa Huertas y Jonathan Gilling

Y si interesantes han sido los fichajes realizados por el conjunto breoganista para el puesto de base no menos atractivas han sido las incorporaciones de un perímetro en el que Natxo Lezkano ha aunado experiencia con una importante ambición de futuro.

En el caso de la experiencia esta llegará a manos de un Rafa Huertas con el que coincidió durante tres meses en su último año en Palencia y que ejercerá como todo un lujo para el vestuario tal y como afirma su técnico: “Cuando nos sentamos a configurar el equipo y vimos que nombres podían estar disponibles tuve claro que el de Rafa Huertas debía ser uno de los prioritarios para nosotros. El año que lo tuve en Palencia me demostró que era un jugador de intangibles, uno de esos jugadores que nosotros valoramos mucho y que hacía que quisiera tenerlo en este equipo. Encontrarlo aún libre tan tarde fue toda una suerte ya que a estas alturas no es fácil encontrar a un jugador que no sea especialista en nada pero que pueda hacer de todo siendo incluso un referente fuera de la pista. Es un jugador muy importante para nosotros y que va a jugar un papel clave en el equipo”.

Papel tan decisivo como el que podrá protagonizar todo un escudero de lujo para Rafa como un Salva Arco con el que compartirá tanto minutos de juego como capitanía: “Ambos van a ser los capitanes del equipo porque tienen experiencia en la categoría y porque conocen realmente bien el baloncesto que se hace, el nivel de arbitraje y las circunstancias que van a rodear al equipo. Con Rafa ya fichado llegó la oportunidad de incorporar a Salva y tampoco lo pensamos mucho porque son dos jugadores que sabíamos que se pueden complementar realmente bien en la pista anteponiendo siempre a sus números el bien del equipo”.

Dos jugadores fundamentales y que serán claves en el crecimiento de uno de los talentos de futuro del plantel lucense, un Sergi Quintela que ha dado ya una buena muestra de su calidad a lo largo de una temporada en la que ha explotado al máximo los minutos de los que ha dispuesto: “Tuve la suerte de haber podido entrenarlo unos días este verano donde me dejó una grata impresión por lo que, cuando el club me puso varios nombres sobre la mesa, no dudé a la hora de elegirle a él para formar parte del equipo. Me había parecido un jugador muy interesante, alguien que escucha en los entrenamientos, que es valiente y que tiene la ambición de poder seguir creciendo. Personalmente estoy encantado de que pueda estar con nosotros en un año en el que espero que podamos ayudarle a encontrar su futuro”.

La nómina exterior se cerró con la llegada de un Jonathan Gilling fichado en un principio como cuatro y que tuvo que adaptar su posición al tres tras la marcha de Harris con el contrato ya firmado: “Cuando lo incorporamos al equipo lo hicimos pensando que podía ser uno de los cuatros del equipo ya que teníamos a Harris en el puesto de tres pero tras anunciarnos que iba a romper su vinculación con nosotros decidimos que Jonathan pasara a ser uno de nuestros exteriores. Es un jugador muy versátil que puede alternar el 3 y el 4 por lo que durante el año nos dará esas dos funciones que ha realizado ya con su selección. Tiene que ser un tres alto pero también un cuatro abierto demostrando que pese a su juventud cuenta con una gran experiencia. Tiene ganas de hacerse un nombre en Europa y por lo que hemos visto durante la pretemporada creemos que se puede adaptar rápido”.

 

Pívots: Aaron Geramipoor, Michael Fakuade e Iván Cruz

Con una experiencia ligeramente más precoz que la de la línea exterior los pívots contratados por el Cafés Candelas Breogán asegurarán esta temporada un importante poderío físico en una pintura a la que falta todavía un jugador por incorporarse.

Así pudo desprenderse en primer lugar tras el fichaje de un Aaron Geramipoor que tras su ascenso en Ourense dos años atrás vivirá un segundo año LEB en el que deberá crecer unto al equipo con el paso de la temporada: “Aunque su fuerte no es la experiencia, a la hora de decantarnos por su fichaje valoramos que ya conocía la competición tras su paso por Ourense. Tiene que ser un jugador que nos de rebote, intimidación, dureza en defensa, puntos debajo de la canasta, continuaciones en balones doblados… No es un gran jugador de poste bajo pero está en crecimiento y por ello creemos que según avance la competición pueda ir puliendo detalles y mejorando su juego para poder aportar más y más al equipo cada día”.

Aunque el principal aporte físico al cuatro deberá llegar a manos de un Michael Fakuade que llegó a Lugo apenas 72 horas antes del debut en competición oficial pero con la ilusión de poder reeditar los éxitos de su estancia en un Quesos Cerraro con el que se proclamó campeón: “El año pasado formó parte del equipo campeón de Liga y eso le da esa experiencia de que supone el haber estado ya en un equipo grande. En Palencia tenía un rol de tercer pívot pero aquí debe dar un paso al frente porque le vamos a pedir un rol más protagonista, tiene que llegar a ser un jugador protagonista y que aporte mucho al equipo. Por el momento ha sido el último en llegar y va a necesitar un tiempo para adaptarse al equipo pero su predisposición es muy buena y creo que muy pronto va a estar aportándonos cosas”.

Junto a ellos, la afición lucense encontrará en la pintura a un Iván Cruz de vuelta a España tras su paso por Estados Unidos y que llegará acompañado de una importante ilusión a la hora de poder crecer en la competición: “Su paso por Estados Unidos le ha dejado cosas buenas y cosas malas de cara a su regreso a España, entre lo positivo está el poder volver con un físico ya formado y una amplia experiencia a nivel personal pero a nivel táctico llega un poco menos trabajado al haber estado ausente de unas competiciones que te forman tanto como jugador a nivel táctico. La adaptación durante estos primeros días le está costando pero ha llegado con muchas ganas a la hora de poder ayudarnos con su versatilidad en un año en el que queremos aprovechar su tamaño para que pueda ayudarnos cerca del aro sumando también en el rebote lo que le ayudará a ser algo más que un tirador, le llevará a ser un jugador más completo”.

Y, aunque no podrá estar en el debut liguero del equipo, la pintura del conjunto entrenado por Natxo Lezkano se completará tan pronto como sea posible con el fichaje de un cinco que aún no tiene nombre pero para el que su técnico tiene muy claros los requisitos que debe cumplir: “Hasta el momento tenemos tres pívots muy jóvenes, jugadores de crecimiento y a los que queremos complementar con alguien que aún no hemos encontrado todavía pero que queremos que sea grande porque este año estamos ante una Liga muy física y en la que podemos tener una carencia ante algunos equipos en ese sentido. Nos gustaría poder sumar centímetros y atletismo a esa posición pero sabemos que el mercado es limitado y que quizá lo que podamos fichar no tenga nada que ver con lo que en un principio buscamos”.


Con la responsabilidad de un escudo con peso histórico:

No va a ser un inicio de temporada sencillo debido al déficit de horas de trabajo propiciado por un inicio tardío de pretemporada pero si algo tiene claro Natxo Lezkano es que su equipo lo dejará todo sobre la pista para responder desde el primer día a las exigencias de un equipo comprometido con el proyecto.

Un año con el que disfrutar y en el que buscarán la mejor nota posible a través de un juego con las ideas y conceptos realmente claros: “Quiero que seamos un equipo agresivo en defensa a toda pista algo que en un principio nos va a costar debido al inicio tardío de la pretemporada y a la falta de entrenamientos. Esto va a hacer que necesitemos aún un tiempo para adquirir el tono físico necesario pero creo que a medio plazo podemos llegar a ser un equipo muy agresivo y que tome riesgos en defensa para poder obtener un juego muy dinámico en ataque con transiciones rápidas y pudiendo finalizar en pocos segundos. Queremos tener opciones de juego elaborado con más pases y más movimientos cuando busquemos el ataque estático, esas deben ser nuestras señas y por ello tenemos que luchar”.

Con ello pelearán para poder estar lo más arriba posible dentro de una temporada a la que llegan con un ligero déficit de preparación pero en el que están seguros que podrán ponerse realmente pronto a la altura de una exigente competición: A día de hoy nos resulta imposible el poder definir un objetivo conciso y real para la temporada ya que la plantilla aún no está del todo configurada y apenas hemos podido trabajar juntos todos los integrantes con los que cuenta ahora mismo el equipo. En cualquier caso, nuestro objetivo prioritario debe ser el poder mostrarnos como un equipo competitivo desde el principio e ir creciendo como equipo día a día. Pese a ello somos conscientes de la responsabilidad que supone estar en un proyecto en el que sus aficionados son tan exigentes y en el que si algo queremos transmitirles es que nosotros mismos también vamos a ser muy exigentes con nuestro trabajo. Sabemos que necesitaremos tiempo pero vamos a ser duros desde el primer día, sin especular y pensando en que debemos ser un equipo competitivo y que tenga un buen juego lo antes posible”.

Y todo ello con la complicidad de una afición que será fundamental para poder luchar de la mano por los retos más ambiciosos: “Tenemos una afición con mucha experiencia, que ha visto baloncesto nivel tanto en ACB como en una  LEB Oro donde siempre han sido un equipo puntero. Son una afición que valora mucho los esfuerzos de su equipo y por esfuerzo no va a quedar porque tenemos un grupo de jugadores ambicioso y muy exigente que va a responder a sus exigencias”.

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